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EUROCAMPO 2009
Del 2 al 9 de agosto tuvo lugar la edición 24 del Eurocampo. Nosotras, cuatro jóvenes de Retzstadt, junto con el padre Fritz y otros dos jóvenes de Stuttgart tomamos el coche a las 7 de la mañana y desde Retzstadt nos pusimos de camino a Sant’Agata (Reggello), en Toscana. Cuando llegamos por la tarde a las 19 horas, después de un viaje rápido, fuimos recibidos con una calida acogida. Para los "veteranos", como Sabine Scheller y Regina Günther, fue un reencuentro feliz y para los “novatos” (Carmen Keupp y Regina Feser) una experiencia totalmente nueva. La temperatura era ligeramente superior a la de casa, de hecho los lugareños llevaban esperando durante meses la lluvia, y ¡llovió!, poco después de nuestra llegada. Los días siguientes tuvimos buen tiempo, siempre alrededor de los 36 ° C a la sombra.
Después de acomodarnos en nuestras habitaciones y de cenar, hicimos una ronda de presentaciones y conocimos el objetivo de la semana. El tema del Eurocampo de este año era " Caminos de paz: el don y el compromiso”. Agotadas, nos fuimos a la cama, pero para algunas de nosotras la primera noche fue un poco inquieta y no muy relajante, ya que no estabamos acostumbradas al calor. Esto nos dejó de importar muy pronto ya que nos despertaba todos los días el canto de un gallo entre las cuatro y las cuatro y media.
Al día siguiente después del desayuno empezamos el día con la oración de la mañana. Para conocer mejor la casa hicimos una pequeña visita y después de una breve introducción comenzó el trabajo. Los participantes se dividieron en grupos mixtos, y tuvieron que asumir distintas tareas. Así, por ejemplo, algunos tenían que limpiar mientras que otros cocinar (el grupo alemán el martes), quitar la corteza a la madera o preparar las veladas. El padre Fritz recibió un trabajo, en mi opinión, muy agradable, porque tuvo que embotellar el vino en la cantina fresca. Todo el mundo estuvo de esta forma ocupado hasta el almuerzo. Debido a las altas temperaturas teníamos tiempo libre después de la comida y sólo más tarde continuábamos en grupos lingüísticos con la catequesis, la Lectio Divina (“lectura divina”), las discusiones y los preparativos para la Misa. Después de la oración de la tarde cenábamos y hacíamos diversos juegos, tocabamos música juntos, o simplemente nos sentabamos a mantener una agradable conversación. Nunca nos ibamos a la cama sin el Padre Nuestro final que todos rezábamos juntos, cada uno en su propio idioma.
Así era más o menos el ritmo diario, salvo cuando hacíamos una excursión. Por ejemplo, fuimos el miércoles en autobús a Gubbio. Allí, en primer lugar, fuimos a una ermita en una montaña en el marco de una liturgia penitencial. Las monjas de la ermita tienen que subir a pie con todos sus alimentos, etc, por un estrecho camino porque no hay ninguna carretera transitable para los vehículos. Tuvimos la oportunidad de hablar con las monjas, muy jóvenes, que fundaron en 2006 su propia órden, porque la anterior a la que pertenecían no era lo suficientemente estricta. Tras el descenso pudimos movernos libremente por la ciudad, enviar tarjetas postales, etc, y por la tarde regresamos a Sant’Agata.
Otro día (el viernes) hicimos otro viaje. Fuimos a Loppiano (Ciudad de la hermandad). Después de la oración en San Vito caminamos el último tramo de silencio a pie. Una vez allí nos presentaron el proyecto de los "Focolares" y el nuevo, moderno santuario “María Theotokos”. Más tarde, después del almuerzo, hicimos el “camino de escucha” que una vez más terminamos en grupos lingüísticos. En el camino de regreso visitamos el “Polo Lionello Bonfanti”, con una especie de centro comercial inspirados por la “economía de comunión”.
Otra particularidad fue también la noche del viernes al sábado, ya que hicimos una especie de “Adoración Perpetua”. Cada habitación era un grupo que tras elegir a un hora entre las 00:00 y las 6:00, se daban el relevo para continuar la adoración.
El sábado fue el día de la reflexión personal, de la limpieza de la casa y de la conclusión del Eurocampo 2009, antes de que el domingo tuvieramos una despedida mutua, cálida y conmovedora. "¡Esperamos volver a vernos el año próximo!"
Conclusión de los “nuevos”: ¡Queremos definitivamente volver el próximo año porque todo fue tan hermoso!
Hablando del año que viene: será un gran evento porque se celebra ¡el 25 aniversario del Eurocampo! Esperamos ver al padre Fritz, una vez más, ya que a partir de enero estará en Bruselas.
Más información acerca del Eurocampo se encuentra en: www.eurocampo.net
Carmen Keupp
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